He de confesar que durante mucho tiempo dudé sobre la conveniencia de que el tema «Alimentos afrodisíacos y cocina erótica» fuese el más adecuado para mi discurso de ingreso en la Academia, temiendo que a muchos pudie- se parecerles demasiado procaz o demasiado falto de interés.
En un momento como este, tan emotivo para mí, quiero en primer lugar dar las gracias a los miembros de la Academia que tan cariñosamente me acogieron desde el primer momento,
Mucha tarea era esta de hacer una breve historia de la cocina y hostelería zaragozana del siglo XIX. Las fuentes son muy dispersas y las noticias incompletas.
No creo que sea obligado ante tan docta concurrencia justificar el porqué del tema del discurso. Un tema humilde, sin pretensiones, elaborado a medias entre sentimientos y argumentos...